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Montero anuncia una modificación legal para facilitar el acceso a documentos secretos de la muerte de García Caparrós

Las hermanas García Caparrós, en el centro, con el secretario de Estado y la vicepresidenta

Néstor Cenizo

Málaga —
27 de febrero de 2025 13:13 h

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Las hermanas García Caparrós han recogido este jueves a mediodía el reconocimiento a su hermano que llevan décadas reivindicando. Paqui, Puri y Loli García Caparrós son las hermanas de Manuel José, muerto de un disparo de un agente de la Policía Armada el 4 de diciembre de 1977, durante la histórica manifestación por la autonomía andaluza celebrada en Málaga. “La muerte de aquel joven, de nuestro hermano, por una bala asesina en una manifestación pacífica se convirtió en un símbolo para Andalucía y formó su sangre parte de la historia de nuestra tierra”, han recordado este mediodía en el acto de reparación ofrecido por el Gobierno en la Subdelegación de Málaga.

El acto ha servido para hacer un anuncio relevante: “Vamos a impulsar una iniciativa, junto con IU, en este caso Sumar, para desclasificar de forma total y completa, sin anonimizar, todos los documentos que se conservan en las Cortes”, ha dicho la vicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero. Es una petición histórica, reiterada cada pocos años, y siempre despachada con una negativa aludiendo al carácter secreto que, 48 años después, seguirían teniendo esos papeles.

Según ha explicado, la iniciativa que pasa por modificar la “normativa interna” de las Cortes que regula el acceso y la consulta de documentos alojados en su archivo, en el marco del Plan Parlamento Abierto. Hasta ahora, la Mesa del Congreso se ampara en el carácter secreto de esos documentos.

Un informe de la Dirección de Documentación, Biblioteca y Archivo del Congreso del pasado enero, emitido en respuesta a la petición de desclasificar los documentos hecha por Sumar, volvió a vetar el acceso sin restricciones a esos documentos. Señala que sólo la Mesa puede autorizar la consulta de esos documentos “por aplicación analógica” del artículo 96.2 del Reglamento de las Cortes y que, aún si fuera así, habría que disociar los datos de modo que “se impida la identificación de personas afectadas”, en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico y del Decreto que regula el sistema de archivos de la administración.

Y ello, a pesar de que la secretaria judicial Rosa Burgos sí accedió a esos documentos, aparentemente sin restricciones, en 2007, y los publicó años después en su libro Las muertes de García Caparrós, editado por la Revista El Observador en 2017. M.P.R. son las iniciales del dueño del arma que mató al joven García Caparrós, en medio de un tumulto provocada por la carga policial que empezó cuando un joven, José Manuel Trinidad Berlanga, quiso trepar al balcón de la Diputación de Málaga para colocar allí una bandera andaluza.

“Una persona sencilla con conciencia de clase trabajadora”

Manuel José murió asesinado por un disparo cuyo autor sigue siendo secreto por la reciente decisión de la Mesa del Congreso, que ha vuelto a denegar el acceso libre a la documentación de la comisión de encuesta que investigó el suceso en plena Transición.

Manuel José, que por entonces tenía 19 años, trabajaba en la fábrica de Cervezas Victoria y era aficionado del C.D. Málaga. “Era una persona sencilla, que tenía conciencia de clase trabajadora y estaba afiliado a las Comisiones Obreras. Pero esa bala lo cambió todo”, han recordado sus hermanas. Sus padres murieron poco después, primero él, luego ella, consumidos por el dolor y el silencio en torno a la muerte del hijo. “Por así decirlo en aquel 4 de diciembre nos hicimos adultas, de golpe y porrazo”.

El reconocimiento culmina años de recuperación de la figura de Manuel José, al que durante meses se reconoció en la zona donde murió con una placa errónea en recuerdo a “José Manuel” García Caparrós.

El acto, convocado en la víspera del 28 de febrero, Día de Andalucía, ha reunido a los representantes de todas las administraciones. Pedro Fernández, delegado del Gobierno en Andalucía; Fernando Martínez, secretario de Estado de Memoria Democrática; Patricia Navarro, delegada en Málaga de la Junta de Andalucía; y Francisco de la Torre, alcalde de la ciudad.

También estaba María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y secretaria general de los socialistas andaluces, y numerosos cargos locales de PSOE, Podemos e IU, que en estos años ha sido muy activa en el acompañamiento de las hermanas. Así lo ha reconocido la propia Montero en su discurso. El reconocimiento de hoy tiene su origen en una petición formulada por Toni Valero, diputado malagueño de Sumar, que también está pidiendo a la Mesa del Congreso que reconsidere su decisión de no desclasificar completamente los documentos de la comisión parlamentaria que investigó este suceso.

Un acto de reparación que abre la puerta al reconocimiento como víctima

Este jueves, las hermanas han dicho tener “esperanza” en poder acceder a toda la documentación de este y otros casos similares. “La desclasificación de las actas y archivos es fundamental para tener una democracia sana y transparente. Conocer la verdad también es fundamental para que haya justicia y reparación”.

El acto de reconocimiento es un acto de reparación, pero no supone el reconocimiento como víctima de la Transición o del terrorismo de Estado, como llevan pidiendo desde hace año sus hermanas. Sin embargo, sí abre la puerta a continuar la senda para lograr ese reconocimiento. “Vosotras habéis peleado por situar la memoria víctima de la represión por razones políticas. Con todo lo que ello implica”, les ha reconocido Montero, recordando que la Ley de Memoria promueve el reconocimiento de los derechos de las víctimas. 

En estos años, las hermanas han formado una asociación de víctimas de la Transición junto con familiares de las

(los tres jóvenes torturados y asesinados por agentes de la Guardia Civil cuando iban a la comunión del hermano de uno de ellos) o de la familia de Arturo Ruiz, asesinado por un comando ultraderechista en la calle Atocha de Madrid también en 1977.

“Nosotras gracias a ese aliento siempre hemos tenido la esperanza de que la justicia llegaría algún día. Este acto de hoy es un paso importante, un paso más, hacia esa ansiada justicia que pedimos desde hace cuarenta y siete años”, han dicho hoy, antes de concluir así: “Que la muerte de nuestro hermano y la de tantos jóvenes en la transición no caigan en el olvido, que sean semilla de una Andalucía más justa y libre. Por la memoria de ellos y por el futuro de nuestra tierra ¡Viva el cuatro de diciembre! ¡Viva Andalucía Libre!”. 

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