Olga Onuch, politóloga: “Los ucranianos no dejarán de luchar, un acuerdo que no acepte la amplia mayoría no traerá estabilidad”

La politóloga y escritora Olga Onuch es la primera catedrática de Política ucraniana en la Universidad de Manchester, la primera institución del mundo anglosajón que ha reconocido este puesto académico. Es especialista en movilización ciudadana -su tesis en la Universidad de Oxford se centró en Ucrania y Argentina- y una de las voces más prominentes de la “generación de la independencia”, que ella misma retrata en su último libro, The Zelensky Effect, publicado en inglés en 2022.
Onuch, como el presidente Volodímir Zelenski y otros líderes de cuarenta y tantos, nació bajo el régimen comunista y conoció la represión, pero creció en una sociedad más abierta y crítica después de la independencia de 1991 y llegó a la vida profesional con menos lazos con el mundo soviético, formación internacional y la experiencia de las movilizaciones populares contra la corrupción y las interferencias del Kremlin en 2004 y 2013.
Una de las primeras labores de Onuch como politóloga fue entrevistar a participantes de la llamada revolución naranja contra el pucherazo de Viktor Yanukóvich. Onuch escribe en su libro de 2022 que Ucrania siempre había tenido fama de “nación protesta”, pero “el mayor efecto de la revolución naranja fue que la generación de la independencia aprendió que el poder del pueblo era real”. Onuch ha documentado desde entonces la “identidad cívica ucraniana” ligada en particular a la integración europea. Entre 2005 y 2020, en los más de 40 grupos de estudio que organizó, los ucranianos repetían el deseo de que Ucrania fuera “un país europeo normal” como los de la UE. El europeísmo y el compromiso con la democracia aumentaron con la elección de Zelenski en 2019, según ha analizado la experta a través de encuestas, entrevistas y discursos.
Ahora Onuch es la líder académica del proyecto Mobilise, que estudia la opinión pública ucraniana y su nivel de participación también en la resistencia contra la invasión rusa. La última encuesta que ha publicado es de enero, cuando la mayoría de los ucranianos tenían esperanzas sobre el efecto positivo de la Presidencia de Trump para Ucrania, pero también decían que un acuerdo que no “recupere la integridad territorial” de Ucrania está destinado al fracaso. En unas semanas, publicará una nueva encuesta sobre los últimos acontecimientos aunque cree que los sondeos detectan sobre todo una gran incertidumbre.
Hablamos mientras la Administración Trump negocia con el régimen de Vladímir Putin sin ni siquiera contar con Ucrania y sus aliados europeos. La experta cree que una vez más los rusos y ahora sus nuevos aliados estadounidenses están subestimando el poder de movilización ciudadana en Ucrania. Esta es nuestra conversación, editada por extensión y claridad.
Después de tres años de invasión a gran escala y más de diez años de guerra, ¿todavía están los ucranianos dispuestos a movilizarse para resistir a la imposición de un acuerdo?
La élite política incorpora mal a los ciudadanos comunes en sus cálculos. Es importante entender que una mayoría de ucranianos todavía no está dispuesta a ceder territorio. Y esa sigue siendo una mayoría muy fuerte.
También sabemos que la abrumadora mayoría, el 80%, participa activa y regularmente en apoyar el esfuerzo de guerra, ya sea a través de donaciones o a través de voluntariado. Incluso aunque la gente tiene menos, sigue donando. La determinación y el compromiso en tiempos de guerra no se han agotado, aunque sabemos que la gente no apoya mucho la nueva ley de movilización. Esto es comprensible. Sólo se puede movilizar a una parte de la población directamente en el ejército, pero la gente está muy comprometida y la amplia mayoría no está dispuesta a ceder territorio.
Y eso no está sólo en mis datos. También se ve en los de otros proyectos de otros colegas. No importa cómo se mire o qué pregunta hagas sobre negociaciones o voluntad de luchar: tenemos como mínimo un 50 y pico por ciento de la población que no está dispuesta de ninguna manera a darse por vencida.
Una parte de la población más comprometida es la que personalmente ha sufrido mucho por la guerra. Además, la ucraniana es una sociedad muy traumatizada, que siente que ha dado mucho y no está dispuesta a renunciar a aquello por lo que ha estado dando mucho en términos de pérdidas familiares, financieras y de bienestar. Los ciudadanos ucranianos no están dispuestos a darse por vencidos, a renunciar a aquello por lo que han estado luchando y por lo que han hecho tantas concesiones en sus vidas personales.
No importa cómo se mire o qué pregunta hagas sobre negociaciones o voluntad de luchar: tenemos como mínimo un 50 y pico por ciento de la población que no está dispuesta de ninguna manera a darse por vencida
¿Y entonces?
Un acuerdo que no acepte la amplia mayoría de los ucranianos corrientes no traerá estabilidad en el campo de batalla o en el país. Ucrania es un país no sólo con una población muy comprometida, sino también con un ejército civil. El acceso a las armas es elevado. Los ucranianos no dejarán de luchar.
Pese a las dificultades, lo que no ha cambiado es el compromiso del ciudadano corriente con el Estado ucraniano, su territorio y la lucha para defenderlo. Lo vimos en 2022 y sigue siendo así en 2025. Y cualquiera que intente desoír el compromiso de los ucranianos cometerá un error de cálculo, y eso podría conducir a una desestabilización que no hemos visto en el continente europeo en décadas.
Cualquiera que intente desoír el compromiso de los ucranianos cometerá un error de cálculo, y eso podría conducir a una desestabilización que no hemos visto en el continente europeo en décadas
¿Cree que ciudadanos rechazarán un acuerdo que incluya ceder territorio y población de Ucrania incluso aunque el Gobierno de Zelenski acepte las condiciones?
Siempre habrá quienes lo rechacen, sin importar en qué dirección vaya. Hay entre un 25 y un 30 por ciento de la población que quiere seguir luchando y no aceptará ninguna concesión. Y tampoco son los que apoyan a Zelenski, no se dejarán influir por él. Algunos grupos de ciudadanos podrían verse influenciados si el presidente respalda un acuerdo. La cuestión es si es un grupo suficientemente grande como para formar algún tipo de pluralidad. Y los ucranianos pedirán cuentas a Zelenski si se trata de un mal acuerdo.
Aliados estadounidenses de Ucrania dicen ahora que por supuesto que Ucrania perderá algo de territorio, pero eso no es constitucional. El presidente no puede acordar una concesión territorial: si hiciera eso, estaría violando la Constitución y habría procedimientos legales en su contra.
Él podría aceptar un cese de la violencia y el statu quo y dejar qué sucede con los territorios para un acuerdo posterior, pero no el cambio de las fronteras sin potencialmente afrontar batallas legales.

¿Qué puede hacer Zelenski en este momento, considerando también que no es tan popular como cuando empezó la invasión rusa de 2022?
En realidad, en nuestros datos más recientes de diciembre, hemos visto que su índice de aprobación ha vuelto a subir. Subió hasta más del 60% cuando estaba en cincuenta y tantos.
Su popularidad no se ha desplomado más, pero muchas cosas no pintan muy bien en lo que respecta a las actitudes de los ucranianos, así que seguramente volverá a caer. Es una guerra que ha durado más de una década, con tres años de guerra total con ataques todas las noches. Es algo que toca el estado psicológico de las personas. Hasta los soldados entrenados para realizar operaciones especiales serán menos resistentes después de tres años.
¿Y qué margen tiene ahora Zelenski?
Los ucranianos tienen algunas cosas a su favor. Sabemos que Rusia se está quedando sin dinero y sin soldados. A pesar de que es grande y tiene el apoyo de Corea del Norte, esto se está convirtiendo en una guerra costosa, tanto económicamente como en términos de coste humano, y eso está teniendo efectos. Rusia es muy consciente de que no puede lograr grandes avances en el campo de batalla. El coste por cada kilómetro es tan alto que esta es una de las guerras menos eficaces de la historia. Hay algunas presiones, ya sean económicas, sociales o políticas, aunque obviamente nunca serán en la medida en que podrían serlo en una democracia. Pero allí hay cierta discordia, sobre todo entre los líderes regionales.
Rusia es muy consciente de que no puede lograr grandes avances en el campo de batalla. El coste por cada kilómetro es tan alto que ésta es una de las guerras menos eficaces de la historia.
También sabemos que reconstruir Ucrania va a ser un gran negocio. Es odioso y suena cínico, esta no es mi opinión personal, es lo piensan algunos observadores: se puede ganar mucho dinero en la reconstrucción de Ucrania. Eso es algo en lo que Ucrania participará y que podría beneficiar a los aliados y socios europeos o estadounidenses en el futuro. Ucrania también tiene una gran cantidad de recursos naturales que tienen una gran demanda, como se vio la semana pasada.
La idea de Trump de quedarse con las tierras raras de Ucrania...
Eso es algo que podría estar sobre la mesa, aunque no como lo propuso Trump.
No sabemos hasta qué punto la actual Administración estadounidense es consciente de esto, pero todos en Europa saben muy bien que cualquier tipo de victoria para Rusia afecta mucho a la seguridad para el resto del continente. Nadie se hace ilusiones con que si le damos ciertas cosas a Putin, simplemente dejará de actuar en la forma en que ha actuado hacia toda Europa durante más de una década.
Nadie se hace ilusiones con que si le damos ciertas cosas a Putin, simplemente dejará de actuar en la forma en que ha actuado hacia todo el continente europeo durante más de una década
Hay algunas cosas a favor de Ucrania, que no ha logrado avances en el campo de batalla, pero ha perdido muy poco territorio, considerando cuánto se está invirtiendo para tratar de ganar ese territorio.
E incluso si respaldan menos a Zelenski o sólo el 5% apoya al principal político de la oposición o están en peor situación financiera, los ciudadanos no han dejado de participar. No han dejado de tener un fuerte compromiso con el Estado. Ese recurso de capacidad ciudadana es bastante grande. Y obviamente Rusia no lo tiene.
¿En qué sentido?
No se suele pensar que eso sea un factor en las negociaciones, pero en el fondo Putin todavía no comprende a la población ucraniana, mientras que Zelenski sabe que incluso si no los ciudadanos no le respaldan, sí apoyarán el Estado ucraniano y harán todo lo posible para apoyar la existencia y la independencia del Estado ucraniano.
Putin todavía no comprende a la población ucraniana, mientras que Zelenski sabe que incluso si no los ciudadanos no le respaldan, sí harán todo lo posible para apoyar la existencia y la independencia del Estado ucraniano
Algo que no bajó fue el deber cívico. El deber cívico de votar, de participar en organizaciones y de protestar. La población ucraniana no sólo está involucrada, sino que cree que votar importa incluso en un contexto en el que no pueden votar. Hay algo en la forma en que opera la sociedad por el que la gente no ha renunciado a su deber para con el Estado, su deber para con la democracia, y tal vez eso salve a Ucrania al final.
¿Se refiere al gráfico que muestra en su investigación sobre el apoyo a la democracia?
El apoyo a la democracia puede aumentar y disminuir, pero el deber de defender la democracia no. Y creo que eso es importante. En diferentes momentos, puedes no estar satisfecho con la democracia que tienes, eso es comprensible. Pero si tu deber hacia la democracia en el Estado es inquebrantable, entonces incluso cuando no estés satisfecho con la democracia en tu país en un momento concreto, eso impulsa que la sigas apoyando.

¿Hay preocupación entre la población por la celebración de elecciones a corto plazo, como piden Putin y Trump?
No. Los ucranianos quieren elecciones en algún momento del futuro, pero entienden que en plena guerra no se pueden celebrar. Cada vez que hacemos esa pregunta, al menos el 70% de la población cree que Zelenski debería seguir siendo presidente hasta que termine la ley marcial, es decir cuando haya algún tipo de acuerdo de paz.
El líder de la oposición, Petro Poroshenko, critica a Zelenski, pero no lo hace por no convocar elecciones. No es un error ni de la oposición ni de los ciudadanos comunes. Sería divisivo e inviable tener unas elecciones libres y justas. ¿Cómo se pueden celebrar unas elecciones con una población desplazada tan grande, con siete millones en el extranjero? ¿Cómo se aseguran las urnas cuando podría haber un ataque aéreo? ¿Cómo participan todas esas personas que viven bajo la ocupación?
Algunas organizaciones están pensando en formas de celebrar elecciones cuando se pueda o, por ejemplo, elecciones locales limitadas, que serían menos divisivas y tal vez factibles en ciertas zonas del país más seguras entre comillas.
Obviamente, implicaría también la necesidad de apoyo de aliados y socios. Ucrania está en medio de una guerra. No va a trasladar ahora el gasto en defensa a un proceso electoral que tal vez no sea factible.
En su libro recuerda que la serie de Zelenski antes de ser presidente termina con una Ucrania imaginaria en 2049. ¿Cómo la imagina usted para entonces?
Ni siquiera quiero pensar en un futuro tan lejano, porque parece que tienen que pasar muchas cosas antes de que lleguemos allí. Puedo hablarle de la Ucrania que me gustaría ver. Un Estado independiente que seguro sea miembro de la UE y quizás de la OTAN, lo que probablemente sería la mejor garantía de seguridad que los socios euroatlánticos podrían proporcionar en este contexto. Un país que no esté dividido según el resultado de la guerra.
La forma en que terminan las guerras puede suponer una línea divisoria duradera en la política y las sociedades. Ese fue el caso de la Segunda Guerra Mundial en toda Europa occidental. Eso también incluye acuerdos, como los acuerdos después de Franco en España o el acuerdo de paz en Irlanda del Norte.
Durante mucho tiempo, los políticos y los ciudadanos están divididos entre quienes apoyaron el acuerdo y quienes no, quienes apoyaron la transición y quienes no. Y tengo la esperanza de que sea lo que sea lo que Ucrania afronte en el próximo año, se tome en serio lo que los ucranianos corrientes realmente quieren, de modo que la principal división en Ucrania no sea entre los que apoyaron y los que no un acuerdo.
En un contexto de posguerra, la inestabilidad es lo más probable. Podría haber violencia y esa violencia puede extenderse al resto del continente europeo.
Espero también que tengamos una Europa segura. Porque la forma en que esto se desarrolle en Ucrania tendrá un impacto en la seguridad europea, euroatlántica y global. Si 2049 es 24 años después del año en que hicimos un trato con un autócrata, de dejarle que tomara lo que quisiera por medios violentos, cometiendo actos genocidas, y sin castigo, entonces estoy segura de que esos 24 años habrán sido testigo de mucha violencia e inseguridad, no sólo en Europa, sino a nivel mundial. No soy apocalíptica, pero eso es lo que sucede cuando dejas que los autócratas se salgan con la suya.
77