Descubren un fósil único con órganos internos perfectamente conservados tras 444 millones de años

Un artrópodo marino primitivo difícil de identificar, pero que ha logrado conservar sus órganos internos perfectamente tras 444 millones de años. Así describen un grupo de investigadores al fósil localizado a 400 kilómetros al norte de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), un descubrimiento que los científicos de la Universidad de Leicester califican como único y del que dan más detalles en el estudio publicado en la revista Palaeontology.
“Sorprendentemente, su interior es una cápsula del tiempo mineralizada: músculos, tendones, tendones e incluso vísceras, todo ello preservado con un detalle inimaginable. Sin embargo, le faltan el resistente caparazón, las patas y la cabeza, que se perdieron por descomposición hace más de 440 millones de años”, explica la autora principal y profesora de la Escuela de Geografía, Geología y Medio Ambiente de esta universidad, Sarah Gabbott.
A este extraordinario fósil lo han bautizado como Sue, aunque formalmente se ha descrito como una nueva especie de fósil multisegmentado y se ha denominado oficialmente como Keurbos susanae.
Un fósil conservado al revés
El fósil se encontró en una franja de limos y arcillas a 400 kilómetros al norte de Ciudad del Cabo. Estos estratos se depositaron en el lecho marino hace más de 440 millones de años, en una época en la que una devastadora glaciación extinguió cerca del 85 % de las especies de la Tierra, una de las cinco grandes extinciones masivas.
Las condiciones del entorno eran extremas, añaden los investigadores. No había oxígeno y había sulfuro de hidrógeno, que puede ser letal disuelto en agua. Los investigadores solo explican que sobreviviera casi por casualidad, por una extraña alquimia química que habría intervenido en la creación del fósil y su inusual conservación al revés.

Los investigadores no esperaban encontrar nada en esa zona, pero tras 25 años de trabajo dieron con un ejemplar único por su conservación: paradójicamente el interior está intacto, pero justo le falta el caparazón, las patas y la cabeza. Esto es lo que lo hace especial, pero también complica su interpretación, la comparación con otros fósiles de la época y su encaje evolutivo.
Gabbott reconoce que es una anomalía en el panorama actual. Actualmente, alrededor del 85 % de los animales de la Tierra son artrópodos, entre ellos camarones, langostas, arañas, ácaros, milpiés y ciempiés. Estos tienen un excelente registro fósil que se remonta a más de 500 millones de años, pero generalmente sus restos fósiles representan sus características externas. Sin embargo, Sue es justo lo contrario, ya que son sus entrañas las que están fosilizadas.
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