¿Sustituirá la IA a los periodistas? (2)

El periodista Jack Brewster contó el año pasado en The Wall Street Journal cómo había creado un sitio para publicar noticias falsas empleando Inteligencia Artificial (IA) generativa.
Invirtió solo dos días y 105 dólares (alrededor de 97 euros). El proyecto consistía en un sitio de noticias locales completamente automatizado para apoyar a un candidato al Senado de Estados Unidos. A Brewster, la experiencia de crear un sitio digital automatizado le resultó tan sencilla como pedir comida a Uber Eats o a Glovo.
Para encontrar al programador recurrió a la plataforma Fiverr.com, que ofrece servicios de contratación para informáticos, diseñadores y otros profesionales. Fiverr, fundada en Tel Aviv en 2010, cotiza actualmente en la bolsa de Nueva York.
En la amplia oferta de Fiverr, el periodista seleccionó a un joven paquistaní de unos 30 años, que reunía 293 reseñas, todas con la máxima calificación de cinco estrellas. El informático le pidió 80 dólares por crear el periódico digital. Añadiendo el coste del dominio (la dirección web) y el alojamiento, el total ascendió a 25 dólares más. El periodista no tenía que hacer nada para introducir contenidos. El sitio funcionaba de manera autónoma.
Nawaz, el informático, le comentó que había creado más de 500 sitios con inteligencia artificial, y que cada proyecto le tomaba dos o tres días.Cuando Brewster le preguntó si no estaba plagiando contenido de otros medios, Nawaz le explicó que no, ya que la modificación del contenido generaba un nuevo material, y por lo tanto, no había violación de derechos de autor.
Brewster recibió exactamente lo que había solicitado 48 horas después de hacer el pedido y, según sus propias palabras, quedó “impresionado por el resultado”. Además, todo se podía “adaptar o modificar fácilmente”.
Inicialmente, el sitio trabajaba a favor de un candidato demócrata, pero el periodista lo ajustó para apoyar a un candidato republicano. Bastó con darle una instrucción: “Escribe noticias atractivas de un mínimo de 300 palabras sobre el tema desde una perspectiva conservadora que promocione al candidato al Senado Bernie Moreno”. A los pocos minutos, el sitio comenzó a generar artículos automáticamente desde una perspectiva favorable a Moreno.
Por otra parte, también se puede contratar servicios adicionales para monetizar el sitio. Con la instalación de herramientas de publicidad programática, como las de Google, que ofrecen anuncios hiperdirigidos a través de algoritmos, una granja de contenidos puede convertirse en una fuente de ingresos inmediata. Nawaz se ofreció a encargarse de todo por unos pocos dólares más.
En muchos casos, el modelo de negocio se basa en la publicidad programática, en el que la industria tecnológica ofrece anuncios sin tener en cuenta la naturaleza o calidad del sitio web. Si las marcas siguen apostando por estos sitios, sus anuncios continuarán apareciendo en este tipo de plataformas, independientemente de su fiabilidad. Las redes han ayudado a disociar las noticias de sus fuentes originales. Ahora accedemos a ellas a través de Instagram, Facebook, Google, Twitter, y en gran medida, por WhatsApp, en lugar de visitar los medios de comunicación.
La creación de sitios con noticias falsas no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de la IA. Basta recordar que en 2016, Rusia contrató a trabajadores autónomos para que escribieran cientos o miles de artículos destinados a influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Trump, quien resultó favorecido, reconoció la intromisión rusa, aunque no lo hizo hasta 2018.
Brester considera que “la IA potencia la desinformación y democratiza las granjas de trolls (personas sin identificar que publican mensajes con la intención de provocar y molestar). Ahora cualquier persona, sin ninguna experiencia, puede crear su propia granja de trolls ”. NewsWard, una organización que se dedica a encontrar información confiable en internet, identificó 1.102 sitios de noticias falsas en Estados Unidos hasta las elecciones del pasado mes de noviembre.
En muchas ocasiones las noticias falsas resultan más creíbles que las verdaderas. Las redes sociales y algunos servicios, como Discover de Google, contribuyen a amplificar las noticias falsas y priorizan el contenido impactante aumentando su credibilidad y haciendo que llegue a miles de personas que, a su vez, ayudan a viralizarlas. Algunos medios y periodistas, para lograr más tráfico de visitas, recurren a estos trucos para llamar la atención de los lectores. El periodismo oportunista, que es barato y requiere menos esfuerzo, genera gran parte de la basura que a veces encontramos con apariencia de información.
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