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La rápida respuesta del gobierno de España ante el derrumbe de un tramo del llamado “Puente Romano” o “Puente Viejo” de Talavera de la Reina destinando recursos a su reconstrucción a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, en el marco del Programa 2% Cultural, ha sido la rápida y ágil respuesta al desastre que ha provocado la crecida del río Tajo tras las copiosas lluvias del mes de marzo.
Ello nos hace reflexionar sobre dos cuestiones: la distribución del gasto de dicho presupuesto y la calidad de las obras de restauración que se realizan en nuestra región.
En el año que nos ocupa el Ministerio destinará 80 millones de euros en la recuperación y puesta en valor de 93 monumentos del Patrimonio Histórico español, en una media que ronda los 2/3 de inversión del total de cada intervención lo que supone una aportación del 66,42% del coste total de las obras por parte del Ejecutivo central.
En Castilla-La Mancha será la adecuación ambiental y para la visita pública de los grupos de abrigos de arte rupestre de Prado del Tornero, Solana de las Covachas y Torcal de las Bojadillas, en Nerpio (Albacete) en un proyecto que alcanza el medio millón de euros. En Beteta la consolidación y puesta en valor turístico del castillo de Rochafrida, con un presupuesto cercano al millón de euros.
Otro tanto se invertirá en la recuperación de zonas de la Villa romana de Noheda (Cuenca). En la misma provincia, la recuperación de la Coracha, en Moya requerirá una inversión de unos 150.000 €, mientras que la segunda fase de la restauración y consolidación de castillo de la Muela de Consuegra requerirá una inversión de 300.000 €. Por último, la recuperación de la muralla de Talavera de la Reina y sus recorridos, reconexión de los tramos el Salvador y el Charcón, y adecuación de su entorno, tiene un coste cercano a los tres millones de euros.
Los criterios de adjudicación de las subvenciones los marca las directrices del gobierno central, y en ellos influye la urgencia de la intervención o el éxito de las gestiones que los titulares o administrador del bien ya sea municipal, regional o del propio estado español, realizan ante la Comisión ministerial, además de contar con la necesaria aportación del 1/3 por parte del destinatario de del convenio. En el caso que nos ocupa se realizará, según se ha anunciado y, extraordinariamente, por adjudicación directa y, suponemos, que por el 100 % del presupuesto necesario.
Si en el reparto provincial no se incluye ningún monumento de Ciudad Real o de Guadalajara, de entre las regiones españolas, Castilla-La Mancha, con 4,2 millones de euros, es la séptima comunidad autónoma en orden de inversión bruta del 2 % para 2025, tras Andalucía (18 millones), Cataluña (16), Castilla y León (10), Comunidad Valenciana (7,5), Murcia (7,5) y Galicia (5). Muy por delante de las demás, destacando que la vecina Extremadura recibe 2,5 millones de euros y Madrid sólo 218.000 €, no recibiendo fondos regiones como Asturias, Cantabria, Navarra o Canarias.
Ya recordamos que con fondos del estado se abordan las intervenciones en Toledo de las obras de la Delegación del Gobierno en Zocodover, mientras que la Delegación de Hacienda, antigua casa profesa de Jesuitas está en ruinas desde hace un lustro sin que el Ministerio correspondiente, la Delegación de Gobierno en la región o el Ministerio de Cultura realicen siquiera un anuncio de su pronta y necesaria restauración.
Eso sí, tras el eco que ha tenido el derrumbe y posterior reacción del gobierno central, autonómico y local -incluido el jefe de la oposición que se desplazó rápidamente al lugar del desastre-, ha hecho que el alcalde capitalino urja revisar el estado de los puentes sobre el río y la Delegada del Gobierno anuncie que representantes del Instituto del Patrimonio Cultural de España giren visita por la ciudad, donde deberían también revisar el estado de la muralla que, en otros momentos de lluvia, ha colapsado en alguno de sus tramos.
También debería revisar la Consejería de Educación, Cultura y Deporte y el propio Ministerio de Cultura la calidad de las intervenciones que se realizan. Las obras que se realizaron en el citado “Puente Romano” de Talavera de la Reina, por lo que se ve, se ejecutaron precariamente. Las técnicas constructivas actuales pueden utilizarse perfectamente en obras de restauración pensando en la posibilidad real -como se ha visto- de que la fuerza del agua pueda hacer colapsar los machones del puente. Solamente se necesita una buena dirección técnica y, desde luego, los recursos necesarios para realizar óptimamente dicha reparación.
Escatimar recursos y dar inadecuadamente el visto bueno a una operación dan como resultado lo que políticos y medios han llamado “el desastroso efecto de las fuerzas de la naturaleza”, y nosotros creemos que también de una errónea gestión de conservación.
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