La apertura de nuevas rutas aéreas desata el rechazo social en Ibiza: “Hay que limitar vuelos y frenar la masificación”

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Las políticas turísticas de las administraciones competentes en Balears y, en concreto, en Eivissa, no convencen a la ciudadanía, que una vez más reclama acciones reales que vayan más allá de los anuncios de intenciones. A pesar de que este año en la pitiusa del norte se pondrá en marcha la Ley de Control de Afluencia de Vehículos, medidas que ya se toman en Formentera desde 2019, ni los planes de marketing ni las políticas turísticas abogan por reducir el tráfico aéreo que cada año aumenta y que AENA promociona también con sus ampliaciones. Ahora, el anuncio de la apertura de nuevas conexiones que impulsen los mercados con EEUU ha puesto en pie de guerra a la asociación PROU ('Basta'), que exige la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones y un cambio de rumbo.
Los ánimos empiezan así a caldearse de cara a la nueva temporada turística. En mayo y septiembre de 2024, los ciudadanos y ciudadanas ibicencas salían a la calle reivindicando medidas urgentes para evitar una masificación que pone en peligro la convivencia entre visitantes y turistas desde hace más de una década. Simplemente, los recursos naturales de los 572 km² que tiene la isla no dan para más. Además, el éxodo de la población, debido al precio de la vivienda por la presión inmobiliaria y el alquiler turístico ilegal, hace inviable una calidad de servicios óptima que recae cada vez más en las exiguas plantillas con las que funcionan los negocios turísticos.
Durante toda la temporada baja, el Govern balear y el Consell Insular han continuado promocionando las Islas en todas las instancias posibles, incluidas todas las ferias de Turismo a nivel mundial. Estas medidas, llevadas a cabo en el marco de los planes de marketing turístico de las instituciones, lo que en la práctica producen es que el objetivo de sostenibilidad, propuesto por colectivos e instituciones, quede aún muy lejos, a pesar de la iniciativa del control de la entrada de vehículos que entra en vigor esta temporada.

Entidades sociales y medioambientales, fuera de la toma de decisiones
La Mesa por la Sostenibilidad de Balears, promovida por el Govern balear en mayo de 2024 para llevar a cabo el Pacto por la Sostenibilidad, ha resultado ser, en opinión de las principales entidades sociales, todo un fiasco, motivo por el que han huido asociaciones como el Fòrum de la Societat Civil (que aglutina a 151), la entidad ecologista GOB, la Federación de Vecinos y Vecinas de Palma, y la EAPN-Red de inclusión social. Ni rastro de organizaciones ibicencas, por cierto.
A pesar de que el Govern asegura que la puerta sigue abierta para ellos y que ahora que se abre la fase de propuestas, estas aseguran que no volverán a sentarse en la Mesa porque su funcionamiento no es el adecuado. “Todavía no se sabe cuales son los expertos que valorarán estas iniciativas”, aseguran a Ara Balears.
Las razones del Fòrum, según explicaban en el pasado mes de febrero después de meses participando en varios grupos de trabajo, se basan en su “disconformidad con el desarrollo del proceso”. Por ello, decidieron que “mientras no se produzca un cambio total en la metodología y criterios actuales”, evitarían “validar el proceso con su presencia”, según publica Tourinews. Desde Fòrum aseguraban que el proceso era “poco participativo y tecnocrático” y que el proyecto tiene muchas carencias en la representación de los actores sin interés económico en el sector turístico como la sociedad civil. En este escenario, las entidades preveían que los resultados y las conclusiones que dicha Mesa pudiera llevar a cabo no serían las adecuadas.

Por otro lado, el pasado viernes se celebró en Palma la VI Conferencia de Presidencias de Diputaciones, Cabildos y Consells de España en la queparticipó el presidente del Consell de Eivissa y titular de Turismo, Vicent Marí. En su discurso, puso de manifiesto que el equilibrio entre turistas y residentes es “una garantía de futuro para la isla”; un mantra que repiten gobiernos de todos los colores tanto en la Administración insular como en la balear. Marí se referió al Plan de Choque contra el Intrusismo que, de momento, no ha acabado con la proliferación de viviendas turísticas ni de taxis pirata.
El presidente del Consell puso en valor “otras acciones en las que trabaja el Consell en colaboración con el sector turístico, representantes sindicales y empresariales, con el objetivo de tomar decisiones consensuadas”, que se debaten en la Mesa de Diálogo Social. Ni rastro de las entidades sociales ni medioambientales en ella.
Desde Eivissa sacan pecho también con el nuevo plan de marketing que trabaja para la desestacionalización del turismo que supone atraer más turistas en los meses de temporada baja. Los estudios de carga de la isla o el Sistema de Inteligencia Turística son otras de las medidas anunciadas. Sin embargo, no se ha hecho público hasta ahora ningún análisis sobre los datos recogidos en ellos. La única medida que se ha llevado a cabo, después de las manifestaciones de la ciudadanía en la temporada de 2024, ha sido la Ley de Control de Afluencia de Vehículos que regulará su entrada entre los meses de junio y septiembre. Además, se han firmado varios acuerdos con plataformas de alquiler turístico que, a pesar de ellos, siguen publicitando en sus páginas alojamientos ilegales.

En 2024, según datos del INE, llegaron a Eivissa y Formentera 3.667.320 personas, lo que supone un -1,35% respecto a 2023. Sin embargo, el gasto por turista aumentó un 3,36% respecto a 2023, lo que supuso un gasto total de 4.416,41 millones de euros. La población de Eivissa está en torno a los 160.000 habitantes empadronados.
A pesar de este descenso de visitantes, las asociaciones medioambientales y sociales de la isla siguen pidiendo más contundencia, más medidas y más participación en las decisiones sobre el futuro turístico de la isla. La entidad conservacionista PROU se ha puesto en pie de guerra por la intención del Consell de ampliar conexiones con EEUU y argumentar la propuesta en que la ciudadanía lo solicita. “Ante las informaciones aparecidas estos días, donde se dice que los ibicencos quieren un vuelo semanal directo con EEUU, queremos dejar claro que esto no representa, en ningún caso, el sentimiento general de la población de la isla y que es una afirmación totalmente errónea”, explican en un comunicado.
Las asociaciones medioambientales y sociales de la isla siguen pidiendo más contundencia, más medidas y más participación en las decisiones sobre el futuro turístico de la isla. La entidad conservacionista PROU se ha puesto en pie de guerra por la intención del Consell de ampliar conexiones con EEUU y argumentar la propuesta en que la ciudadanía lo solicita. 'Ante las informaciones aparecidas estos días, donde se dice que los ibicencos quieren un vuelo semanal directo con EEUU, queremos dejar claro que esto no representa, en ningún caso, el sentimiento general de la población de la isla y que es una afirmación totalmente errónea'
“¿Quién dice que esto es lo que queremos los ibicencos?”, se preguntan. Asimismo, aseguran que en ningún momento la máxima institución insular le ha preguntado a la ciudadanía, “que sí lleva denunciando mucho tiempo la masificación y reclamando medidas urgentes para poner freno al crecimiento turístico desmedido que está destruyendo nuestra tierra, nuestra cohesión social y nuestra calidad de vida”. Según Rafael Jiménez, “el mensaje ha sido contundente: queremos poner límites al crecimiento, queremos sostenibilidad real y queremos una Eivissa habitable para sus gentes”. PROU expresa su rechazo frontal a “cualquier nueva conexión aérea que incremente aún más la presión turística sobre Eivissa”.

“La responsabilidad sobre el aumento de las conexiones aéreas la tiene AENA”
Sin embargo, tanto la entidad conservacionista como el Consell de Eivissa hacen recaer sobre AENA y el Estado central la responsabilidad sobre el flujo aéreo en la isla. El director insular de Turismo ibicenco, Juan Miguel Costa, coincide en esta opinión, tal y como expresa a elDiario.es. A pesar de ello, fue la máxima institución insular la que lanzaba la noticia a bombo y platillo en la prensa local.
Tanto la entidad conservacionista PROU como el Consell de Eivissa hacen recaer sobre AENA y el Estado central la responsabilidad sobre el flujo aéreo en la isla
Y es que la intención del Consell y su departamento de turismo no es nueva. Ya en el mes de junio del año pasado el periódico local esNoudiari titulaba así: “El Consell expone a la cónsul de EEUU el interés en establecer una conexión aérea directa entre Eivissa y Norteamérica”. A dicha reunión asistieron Marí y Costa, junto a la cónsul general de los Estados Unidos en España, Louise Guallpa-Lliguichuzhca. En la misma, el presidente del Consell, solo un mes después de las protestas ciudadanas, expresó la importancia del peso que habían alcanzado algunas compañías americanas en el mercado turístico ibicenco. También se puso de manifiesto “el interés del Consell Insular y del sector turístico, en referencia a la Marina de grandes yates, en poder establecer una conexión directa con el país norteamericano”, publicaba el rotativo, según un comunicado del Consell.
“Buscar nuevas rutas aéreas con EEUU es un objetivo que ya se había marcado el Consell hace tiempo (dos o tres legislaturas atrás), y es algo en lo que se está trabajando. Aún no sabemos ni podemos cuantificar cuántas personas supondrá esta ruta, por lo que no vamos a hacer valoraciones de algo que aún no está definido”, puntualizan a este diario fuentes de la máxima institución insular. Las mismas insisten: “Llevamos tiempo trabajando en la sostenibilidad de Eivissa como destino turístico, por ello, hemos impulsado la Ley de Control de Afluencia de Vehículos a la isla y estamos en una firme lucha contra el intrusismo en la oferta de alojamiento turístico, como demuestra el acuerdo con Airbnb que nos facilita retirar la oferta no reglada de esta plataforma y potenciar sólo la oferta reglada”.
Llevamos tiempo trabajando en la sostenibilidad de Eivissa como destino turístico, por ello, hemos impulsado la Ley de Control de Afluencia de Vehículos a la isla y estamos en una firme lucha contra el intrusismo en la oferta de alojamiento turístico, como demuestra el acuerdo con Airbnb que nos facilita retirar la oferta no reglada de esta plataforma y potenciar sólo la oferta reglada

La limitación de vuelos, “fundamental” para decrecer
Por su parte, Amics de la Terra, entidad que se encuentra junto a PROU y más de una quincena de entidades dentro de la plataforma Canviem el Rumb (Cambiemos el Rumbo), responsable de la manifestación del pasado septiembre, también apunta a AENA como responsable del aumento de conexiones aéreas y de las ampliaciones del aeródromo ibicenco. AENA “no establece ningún proceso transparente ni participativo”, explica su portavoz, Hazel Morgan, a elDiario.es. “La limitación de vuelos es fundamental para conseguir el decrecimiento”, concreta Morgan, solicita también que “la toma decisiones se abra a los ciudadanos”. “Sospechamos que el objetivo para no hacerlo es prolongar la toma de decisiones e ignorar el problema y todas sus consecuencias”, concluye.
La limitación de vuelos es fundamental para conseguir el decrecimiento. La toma decisiones debe abrirse a los ciudadanos. Sospechamos que el objetivo para no hacerlo es prolongar la toma de decisiones e ignorar el problema y todas sus consecuencias
Por su parte, PROU reclama la creación de una mesa abierta con la que Amics de la Terra no está muy de acuerdo. “'Canviem el Rumb' propuso una comisión de entidades, pero abierta a cualquiera puede ser un caos”, puntualiza su portavoz. Sin embargo, tanto una entidad como otra remarcan la necesidad de decrecer “de forma responsable y planificada, en una isla pequeña, con recursos limitados y un ecosistema frágil, que hace ya tiempo ha superado los límites de lo que puede soportar”.
Desde el Consell de Eivissa aseguran que no hacen valoraciones al comunicado de PROU. “Nosotros tenemos un Plan de Marketing acordado con el sector para, entre otras cosas, diversificar la oferta turística y hacer de la isla un destino atractivo también fuera de temporada, desestacionalización a través del deporte, la cultura, el patrimonio, las familias... evitando así que la demanda sólo se concentre en los meses centrales del verano”, aseguran sus fuentes.

Desde PROU aseguran que no hay fecha para nuevas movilizaciones, aunque se está analizando el ambiente. “Estamos valorando diferentes acciones de cara a la temporada”, concluye su portavoz. Desde Amics de la Terra confirman movilizaciones para la temporada. Otras entidades convocantes de las manifestaciones de 2024 no pueden esperar. El Sindicato de Inquilinas ha tomado ya una decisión: habrá manifestación contra los alquileres turísticos, para exigir medidas para el acceso de las personas residentes a la vivienda y reclamar la aplicación de la Ley Estatal de Vivienda, el próximo 5 de abril.
El Aeropuerto de Eivissa cerró en 2024 el mejor año de su historia
Con 9.069.410 viajeros registrados en 2024, un 1,5% más que en 2023, se cerraba el año pasado el mejor año de su historia. Un total de 9.049.784 fueron pasajeros procedentes de vuelos comerciales. De ellos, 3.814.421 viajaron en conexiones nacionales, lo que supone un incremento del 1% respecto al año anterior, y 5.235.363 lo hicieron desde o hacia aeropuertos internacionales, un 1,9% más.
Por mercados internacionales, Reino Unido fue el que más pasajeros contabilizó, con 1.844.775 viajeros; le sigue Italia, con 913.876; Alemania, con 705.366; Holanda, con 565.307, y Francia, con 416.845. El Aeropuerto ibicenco sumó en diciembre 240.379 pasajeros, un 2,1% más que en el mismo mes de 2023. Asimismo, gestionó 2.730 operaciones durante el último mes del año, lo que supuso un aumento del 2,7% respecto a diciembre de 2023.
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