Bernie Sanders, sobre el futuro de los demócratas ante el rodillo de Trump: “Tiene que haber un cambio”

Bernie Sanders dijo que Donald Trump ha creado una crisis constitucional “absoluta” en Estados Unidos y está llevando al país “muy rápidamente hacia una forma autoritaria de sociedad”.
El senador independiente de Vermont ha estado movilizando la resistencia contra Trump en una gira por todo el país llamada “lucha contra la oligarquía”, reuniendo a algunas de las mayores multitudes de su carrera política, mientras canaliza la creciente indignación por las maniobras del presidente republicano.
En una entrevista después de un acto en Tempe, Arizona, el jueves por la noche, Sanders acusó a Trump de intentar “ilegalmente” disolver agencias gubernamentales, incluido un decreto firmado horas antes de que el senador subiera al escenario para desmantelar el Departamento de Educación de EEUU, algo que no puede llevarse a cabo sin la aprobación del Congreso.
Sanders también señaló la negativa del Gobierno de Trump a acatar la orden de un juez federal que prohibía la deportación de un grupo de inmigrantes venezolanos. “Así que sí, creo que estamos en medio de una crisis constitucional”, dijo Sanders.
En los dos meses desde que Trump volvió al poder, Sanders está llenando auditorios en todo el país, en distritos controlados por republicanos y en estados clave que los demócratas perdieron en 2024. El senador explica que los estadounidenses están claramente “muy preocupados” por el caos diario en Washington y que se sienten presionados, angustiados y desesperados por encontrar líderes dispuestos a defender sus intereses.
“Durante años, he hablado del concepto de oligarquía como una abstracción”, dijo Sanders. Pero cree que el mensaje cala más ahora que Elon Musk –la persona más rica del mundo y que donó casi 300 millones de dólares a la campaña de Trump y otros republicanos en 2024– lidera el esfuerzo de la Administración para desmantelar el Estado, lo que incluye reformas en los servicios para veteranos y en la Seguridad Social. “Hay que estar prácticamente ciego para no entender que tenemos un Gobierno de la clase multimillonaria, para la clase multimillonaria y por la clase multimillonaria”.
Excluido del poder en Washington, el Partido Demócrata debe aprender a luchar con más firmeza, dice Sanders, haciéndose eco de los llamamientos de los votantes en todo el país.
“Tiene que haber más determinación en el Congreso para hacer que los republicanos paguen un precio, de una forma u otra, por lo que están haciendo”, dijo Sanders, calificando el respaldo de los demócratas al proyecto de ley de gasto redactado por los republicanos como un “desastre”.
A pesar de sus críticas, Sanders se ha negado a responder preguntas sobre el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, quien enfrenta peticiones para dimitir tras allanar el camino para la aprobación del proyecto sin exigir concesiones. Durante una entrevista con ABC News el domingo, Sanders calificó de “tontería” una pregunta sobre si la representante de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, debería postularse para el Senado, algo que algunos han sugerido como una forma de desafiar a Schumer en las primarias. Schumer se ha mantenido firme y ha citado su apoyo a la gira nacional de Sanders como ejemplo de su liderazgo.

En la entrevista, Sanders, un progresista que trabaja con los demócratas y ha buscado dos veces ser el candidato del partido, argumentó que los problemas de los demócratas van mucho más allá de una sola persona o una sola decisión. “El problema es que el Partido Demócrata no tiene base”, dijo en la entrevista del jueves. Señalando a la multitud que asistió a su mitin con Ocasio-Cortez en Arizona, preguntó sobre sus compañeros de partido: “¿Cuántos de ellos están saliendo a las calles?”.
La popularidad de Sanders llega en un momento en que la aprobación del Partido Demócrata está en sus niveles más bajos de la historia reciente.
En su opinión, la decadencia del partido coincide con el auge del dinero en la política, lo que con el tiempo hizo que los demócratas dependieran de grandes donantes y asesores del aparato político en Washington. Aunque reconoció que el Partido Demócrata impulsó avances en derechos sociales, como los derechos civiles, de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+, el senador dijo que lleva demasiado tiempo sin defender una agenda económica que responda realmente a las preocupaciones de la clase trabajadora, una evaluación que muchos dirigentes han rechazado de plano.
Sin embargo, tras décadas advirtiendo sobre los efectos nocivos de la concentración empresarial y la creciente desigualdad económica, Sanders, con una gran sonrisa en el rostro, dice que está “notando” que cada vez más colegas suyos comienzan a adoptar su discurso.
“Mis colegas no son personas tontas. En general, son personas muy inteligentes. Y hay que ser sordo, mudo y ciego para no darse cuenta de la solución”, afirmó, señalando que los demócratas no solo han perdido apoyo entre los votantes de clase trabajadora, sino que también han visto disminuir su respaldo entre los jóvenes y los latinos, sectores clave de la base electoral del partido. “Ven esas cosas, leen las encuestas. Y creo que, al menos, algunos de ellos entienden que tiene que haber un cambio y que deben empezar a responder a las necesidades de la clase trabajadora”.
A sus 83 años, Sanders prácticamente ha descartado una tercera candidatura presidencial. Sus apariciones conjuntas con Ocasio-Cortez el fin de semana pasado generaron especulaciones sobre su futuro político y sobre si ella está preparada para asumir el liderazgo del movimiento progresista.
En la entrevista, Sanders reflexionó sobre cuánto ha crecido el movimiento desde que fue elegido por primera vez como congresista en 1990 y cofundó el Caucus Progresista: “Hay decenas y decenas de progresistas fuertes que, creo, serán los futuros líderes políticos”.
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