Las Monas de Pascua ya invaden los escaparates de las pastelerías de Catalunya

La Semana Santa está a la vuelta de la esquina, los devotos de las procesiones ya ultiman sus túnicas, los que aprovechan para viajar ya van preparando sus maletas y en Catalunya, entre otros lugares de nuestra geografía, los padrinos y las madrinas ya van pensando en qué Mona de Pascua regalarán a sus ahijados el próximo 21 de abril.
Y es que la tradición de regalar y disfrutar de una gran y ornamentada Mona de Pascua se mantiene un año más, de ahí que en muchos escaparates de las pastelerías catalanas ya aparezcan todo tipo de diseños que harán las delicias de los más pequeños de la casa.
La fantasía a la hora de crear una Mona de Pascua no tiene límites, aunque es cierto que las figuras de series, películas o dibujos animados aparecen cada vez con más frecuencia, bien en forma de figura chocolatada o presidiendo la propia Mona. Algunos de los personajes más reclamados u ofertados pueden ser Súper Mario, Stitch, Mufasa, Dora la exploradora o cualquiera de las sagas Toy Story, Del revés o Frozen. Lo importante, en todo caso, es que sorprenda y que esté rica.
Monas azulgranas
Estos días en los escaparates uno puede encontrar modelos y precios variados. Los animales suelen ser bastante frecuentes (conejos, gorilas, etc.), además de barcos, coches, trenes, castillos o unicornios. Algún jugador del FC Barcelona (apuesten cuántos Lamine Yamal presidirán las Monas de esta inminente Pascua) o incluso su estadio, el Camp Nou, también suelen aparecer como opción para los amantes del chocolate y de los jugadores azulgranas.
De ahí que en el interior de hornos y pastelerías estos días haya mucho trabajo, talento y creatividad. Son muchas las monas que hay que vender y en muy pocos días. En cuanto a los ingredientes, habitualmente la base es de bizcocho o brioche y, a partir de ahí, mucho chocolate y en cualquiera de sus versiones. Vainilla, pistacho, ralladura de limón o naranja, fideos de colores o algún licor también podrían aportar sus sabores. Y ah, una cosa a tener en cuenta: en una buena pastelería que se precie, no suele haber dos Monas de Pascua iguales. ¿Razón? Se trata de “obras” 100% artesanas por lo que, igual que los cuadros de los mejores pintores, cada mona es única. De ahí que los propios pasteleros recomienden no esperar al último momento para encargarlas y así evitar sustos.
1