“Todo andaluz es igual ante la plancha”: Moreno lanza una ley 'ficticia' sobre tareas del hogar para concienciar a los hombres

Andalucía se ha convertido este lunes en la primera comunidad autónoma que desarrolla una ley de conciliación y corresponsabilidad para regular el reparto de tareas domésticas dentro del hogar. Es un proyecto de ley con su propio articulado, por ejemplo: “Artículo 2: Todo andaluz o andaluza es igual ante la plancha o la ropa arrugada”.
Esta norma no pasará por el Parlamento ni acabará en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) porque se trata, en palabras del presidente del Gobierno andaluz, de una “ley ficticia, simpática, dirigida a captar la atención de la sociedad para que hagan una reflexión en voz alta (o en voz baja) sobre si consideran, especialmente los hombres, si son corresponsables en las tareas domésticas y familiares”.
La llamada “Ley de Ya era hora de ser corresponsables y conciliar de verdad” no es una ley de verdad, sino una campaña diseñada por la Consejería andaluza de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, que ha presentado este lunes el propio Moreno en una plaza de Sevilla, a escasos metros del Palacio de San Telmo, sede de la Junta. “Es la campaña más potente que se ha ideado hasta ahora en Andalucía a favor de la conciliación y la corresponsabilidad”, ha asegurado el presidente andaluz, quien ha querido subrayar la importancia de esta iniciativa con su propia presencia.
Moreno, sin el traje ni la corbata habituales, ha adoptado un registro desenfadado para lanzar un mensaje de concienciación sobre conciliación en casa, un asunto que el año pasado abordó por primera vez una encuesta del CIS, ligándolo a la maternidad y el retraso de la edad para tener hijos y cómo afecta a la carrera profesional.
El presidente andaluz ha sacado pecho de la campaña varias veces. Pero varias veces también ha necesitado dar explicaciones sobre el sentido de la misma, subrayando hasta en tres ocasiones que no se trataba de “una regañanina”, que la idea era hacer “una campaña simpática, desde el humor, con un guiño amable”, “no queremos regañar a nadie”, ni tratar esto “desde la gravedad” y que en ningún momento “se busca la bronca”. “El buen rollo es más productivo en este tipo de campañas de sensibilización”, ha resumido.
El PP suele ir de puntillas al abordar estos asuntos en los que se le ve menos cómodo que en otros ámbitos. Moreno tiende a distanciarse como de la peste de cualquier debate que despierte un pulso ideológico con la izquierda, sobre todo en políticas de igualdad donde los populares siempre han acusado al PSOE de intentar patrimonializar estos asuntos, de “adoctrinar” o de pontificar desde una cierta “altura moral”.
El artículo 1 de la “ley” dice: “Ninguna tarea será discriminada por razón de sexo, edad, raza, opinión y costumbres”. Sobre el siguiente artículo, el de la plancha y la ropa arrugada, Moreno ha apuntado que el que este asunto sea una tarea exclusiva de la mujer es “evidentemente falso”. Artículo 3: “Toda casa tiene derecho a estar como los chorros del oro, pero sólo si se hace entre todos”. “Los andaluces nos sentimos muy orgullosos de tener casas muy limpitas”, ha añadido el presidente.
Artículo 4: “Toda la familia tiene derecho a cuidar de la abuela y dejarle ver Juan y Medio por las tardes”. Aquí Moreno ha hecho un guiño al “mítimo programa” La Tarde, aquí y ahora, de Canal Sur Televisión. Artículo 5: “Toda pataleta, risa o marrón irrespirable será solucionado por el familiar más cercano”. “Por muy imaginaria que sea esta ley, como pasa con todas, debe valer más que las costumbres que tenemos muy arraigadas. Tender la ropa no es malo, cocinar no es malo. Lo malo es que lo tengan que hacer siempre, siempre las mismas”, ha sentenciado el dirigente popular.
La presentación de la campaña ha tenido lugar en Puerta Jerez, un enclave céntrico de Sevilla donde se ha montado “una casa imaginaria”, “que simboliza muchas casas de Andalucía y de España”, con una familia de actores, lidiando con la ropa tendida y la plancha a medio hacer.
La iniciativa se enmarca dentro del Plan Corresponsables del Ministerio de Igualdad, dotado de 190 millones de euros, de los que Andalucía ha recibido 31,4 millones. “Estamos ejecutando el plan estatal al 100%”, ha advertido Moreno. El coste de la campaña -“maravillosamente invertido”- ha sido de tres millones, en tres fases de aquí al otoño.
“El mensaje que envío desde aquí a los hombres es que hay que actualizarse de una vez por todas”, ha advertido el presidente andaluz, reiterando que las mujeres no son las que tienen que encargarse en exclusividad de recoger a los niños del colegio, atender a los abuelos, hacer la compra, hacer la plancha, tender la colada... “No se trata de decir: yo te ayudo, como dicen de manera reiterada muchos hombres. No se trata de ayudar, esto es de los dos. Es compartir, es mi obligación, es algo que los hombres tenemos que hablar en primera persona”, ha dicho Moreno.
El presidente andaluz ha terminado haciendo un alegato en favor de la igualdad, asegurando que “trabajar en igualdad es moderno”. “No trabajar en igualdad es muy antiguo”, ha dicho. Moreno ha explicado que el objetivo era “remover conciencias”, que “la mujer disponga del mismo tiempo de ocio que el hombre”. “Es increíble que todavía, en el primer cuarto del siglo XXI, tengamos que seguir hablando de esto”, ha sentenciado.
La Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad es el paraguas de todas las políticas sociales del Gobierno andaluz. Moreno se ha referido precisamente a todos los “apellidos” que lleva este departamento, que heredó la exigencia de Vox al PP para que crease una consejería de Familia en la pasada legislatura. El primero Gobierno de Moreno comulgó con la imposición de la ultraderecha, pero lo hizo desgajando las políticas de igualdad -que fueron a un macrodepartamento de Asuntos Sociales- y uniendo esa consejería de Familia al macroárea de Salud.
En esta legislatura, ya con la mayoría absoluta del PP, Moreno ha mantenido el departamento pero añadiéndole una s a Familias, como un guiño progresista a la tipología de hogares. También, sin embargo, ha renovado las subvenciones a organizaciones que se hacen llamar “pro vida”, y que en la práctica defienden una política contraria a la interrupción libre del embarazo.
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