El alcalde de Málaga anuncia una moratoria a los pisos turísticos en vísperas de la manifestación por la vivienda

Málaga se encamina a acotar un poco más el margen para las nuevas viviendas turísticas. El alcalde Francisco de la Torre (PP) ha anunciado esta semana que el Ayuntamiento prepara una “moratoria global” que durante tres años impida añadir nuevas licencias a las más de 12.600 que ya existen. Sin embargo, aún no se sabe bien cuándo ni cómo pondrá el nuevo límite. Se supone que será “inminente”, en la próxima Junta de Gobierno Local o en la siguiente, dijo el regidor, sin especificar más.
El alcalde había rechazado repetidamente la posibilidad de una moratoria como la que ahora plantea. Solía aducir que le faltaba una foto nítida de la situación, datos fiables que le permitieran intervenir con precisión. Existe un registro autonómico, pero no todas las que están inscritas operan habitualmente (a veces se obtiene la licencia con fines especulativos) o lo hacen por temporada. Por otro lado, los datos del INE se basan en la consulta de las plataformas más habituales. Este miércoles, De la Torre dijo que quiere contratar a una empresa que ofrezca una “imagen real”, pero anunció la moratoria ya. Antes, aducía la insuficiencia del marco normativo autonómico, que cambió en febrero de 2024 con el nuevo Decreto de la Junta de Andalucía.
La Asociación de Viviendas Turísticas ya ha rechazado este movimiento. Su presidente, Juan Cubo, señala que la moratoria “total y sin excepciones” penaliza “injustamente” a quienes “cumplen con la normativa, realizan inversiones legales y generan empleo”, y pide que queden exceptuados los “proyectos en marcha, con licencias solicitadas o inversiones en curso”. La patronal sugiere que la medida se basa más en la presión social que en criterios técnicos y transparentes, y sienta un precedente para otras ciudades en una comunidad que tiene en el turismo su principal motor económico.
El anuncio se produce a las puertas de una nueva manifestación por la vivienda en la ciudad (y en otras ciudades del país), el próximo 5 de abril. La oposición entrevé una “cortina de humo” que disimule a última hora la “indolencia” del regidor (según el PSOE) o su defensa del “capitalismo especulativo y el rentismo” (según Con Málaga). Una estrategia en la que el regidor ya ha ensayado en las dos protestas anteriores.
La oposición de izquierdas es escéptica, cree que ahora la moratoria no basta, y pide ya fórmulas para revertir las inscripciones masivas de los últimos años.
Tres anuncios en vísperas de manifestación
En la última década Málaga se ha convertido en paradigma nacional del boom de las viviendas turísticas. A fecha de hoy, hay 12.660 registradas en una ciudad que bordea los 580.000 habitantes. Ninguna ciudad en España tiene esa concentración, con barrios donde este tipo de alojamientos son más de un tercio del total de viviendas.
Tras años fomentando el modelo, el ayuntamiento empezó a revertirlo el abril del año pasado, prohibiendo nuevas viviendas turísticas si no tienen accesos y suministros independientes del edificio. Meses después dio un segundo paso: prohibir nuevas licencias en barrios donde ya suponen el 8% o más del total del parque inmobiliario. El anunciado este miércoles es el tercero: una moratoria global hasta que se apruebe el nuevo PGOU, donde se supone que se establecerán nuevos requisitos o se prohibirán.
Los tres anuncios llegaron en vísperas de manifestaciones por la falta de vivienda asequible en la ciudad. La primera fue el 29 de junio de 2024, y De la Torre anunció la primera limitación tres semanas antes. Aun así, fue un éxito, con unos 25.000 asistentes, según los organizadores, muchos de los cuales vinculaban el alza de precios al boom turístico de la ciudad. La segunda manifestación fue el 9 de noviembre. Dos semanas antes el alcalde había anunciado que no se darían más licencias en barrios saturados, fijando el listón en el 8%, lo que deja margen para duplicar en número de viviendas en toda la ciudad.
Ocurrió, además, que se equivocó al votar y que la medida tardó un mes más en entrar en vigor. En realidad, todas las medidas tienen una entrada en vigor diferida, porque la inscripción de las viviendas la opera la Junta de Andalucía, y basta una declaración responsable para realizarla. Ahora, los municipios pueden solicitar la cancelación de la inscripción si las viviendas dadas de alta desde febrero (por declaración responsable) incumplen sus ordenanzas municipales, como pueda ser la exigencia de tener salida independiente. Muchos propietarios han recibido la notificación, pero disponen de plazo de alegar ante la Junta y luego ante los tribunales. La Asociación de Viviendas Turísticas anunció que daría la batalla legal.
De esa forma se llega hasta hoy, cuando las viviendas turísticas en Málaga (12.660) son apenas 300 menos que las que había en enero. Y ello, a pesar de que la Junta de Andalucía aseguró esta semana que había cancelado 2.397 viviendas turísticas en la provincia, sin especificar por municipios.
La influencia de la vivienda turística en el precio de la vivienda
Desde hace años, Málaga tiene un problema con la vivienda. El crecimiento exponencial de los precios en alquiler o compra, combinado con el estancamiento en los ingresos por capita, la convierten en inaccesible para miles de nativos, que se ven ante la disyuntiva de dedicar una parte desproporcionada del salario a la vivienda, marcharse de su ciudad o recurrir a unas ayudas insuficientes y colapsadas que apenas palían el problema.
Este problema está condicionado, entre otros factores, por la proliferación de viviendas turísticas en la ciudad. No es el único, pero es un factor relevante, como ya reconoce el propio alcalde, que este miércoles dijo haber conseguido una reducción de las viviendas turísticas “que facilita, evidentemente, que haya más oferta en vivienda de larga temporada, no vivienda de corta temporada como la turística”. Un estudio de IATUR (Instituto Andaluz de Investigación e Innovación en Turismo de la Universidad de Granada, Málaga y Sevilla) puso una cifra: “El 54% de las variaciones en el precio del alquiler pueden explicarse por la concentración de viviendas de uso turístico”.
El Ayuntamiento de Málaga y el alcalde han cambiado el paso tras años muy cómodos con el modelo de las viviendas turísticas por la dinámica que fomenta: más turismo (barato), más promoción, más consumo en hostelería. Casi una década después de que empezaran las quejas de algunos vecinos del Centro, el Consistorio malagueño admite que algunas zonas están saturadas y el alcalde apuesta por parar y, a cambio, “poner alfombra roja a los hoteles”.
“Alquilar es una condena y comprar, una fantasía”
El tema de la vivienda se convirtió en el eje central del Pleno de este jueves, como viene ocurriendo desde hace más de un año. “Alquilar ahora mismo en Málaga es una condena y comprar es una fantasía imposible”, reprochó Daniel Pérez, portavoz del PSOE: “Mes a mes aumentan las viviendas de uso turístico, pese a que dicen que han tomado medidas, y suben los precios del alquiler, a través de la afectación directa por las VUT o la especulación subyacente”. Pérez volvió a reprochar que esta situación habría provocado la marcha de 30.000 malagueños en los últimos cinco años.
Por su parte, Nicolás Sguiglia (Con Málaga) acusó a De la Torre de ser “una herramienta al servicio del capitalismo especulativo y el rentismo” y cuestionó el modelo de supuesto éxito de la ciudad. “¿Málaga es un éxito para 35.000 personas que están pendientes de una vivienda protegida? ¿Para el 14% de la juventud que se puede emancipar? Será un éxito para toda la gente que se está beneficiando con su inacción en política de vivienda”.
Ambos grupos pedían, otra vez, que la ciudad sea declarada zona tensionada del alquiler, pero la moción fue rechazada. El alcalde evitó entrar al trapo y dejó el grueso de la respuesta para el concejal Francisco Pomares, quien defendió la acción municipal en materia de VPO, plasmada en el Plan de Vivienda 2023-2027, que prevé la construcción de 8900 viviendas en esta modalidad, y que estaría al 70% de ejecución.
El Ayuntamiento contempla ahora la promoción de viviendas en los distritos Universidad, con 3.700 viviendas, Cortijo Merino, con 2.612, y Distrito Zeta, con 3.400. También ha anunciado que se acogerá al Decreto de la Junta de Andalucía que permite aumentar un 20% el VPO en suelos urbanos en desarrollo y que posibilitará construir esas viviendas en suelo dotacional.
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